
Pino Solanas es uno de los dirigentes del campo popular a los que respeto. Suelo escucharlo, leerlo y reflexionar con él.
Nada nuevo es decir que fue fundador de la fuerza política a la que pertenezco: el Frente Grande. Compartimos por aquellas épocas algunas actividades y hasta un viaje a Formosa en mi 147, donde sudamos la gota gorda gracias a los 40 grados largos que hacía en la ruta y mi 147 sin AA y sólo con dos ventanillas.
También por eso duele ver el "apoyo" descarnado de la derecha a su proyecto político.
Escribo ésto un poco influenciado por un comentario "pinesco" que contesté hoy a un
post de hace un tiempo (el debate allí seguramente seguirá) y por
una nota en La Nación de hoy que me hizo doler la panza.
Se pregunta Rosendo Fraga ¿Puede Pino Solanas ser el segundo en la Capital?.
La operación de la derecha es horrorosa tratando de sacarle al proyecto nacional del Frente para la Victoria la mayor cantidad de votos posibles. El paseo por Clarín, TN, La Nación, etc.etc que le han dado a Pino es tremendo.
No coincido con
Ramble, que dice citando "trackings" que votos de la derecha van a Pino y que no compiten entre sí con Heller, aunque lo mío no es científico, es política nomas.
Para la derecha lo central es destruir el FPV, lo de Pino nacionalmente terminará siendo muy pequeño y por ello débil y voluble. Sólo Capital y Buenos Aires.Ojo, no critico a los compañeros y compañeras que se ilusionan con una construcción grande con la conducción de Solanas. Pero también ellos deben ver esto.
Es inevitable ver claramente la operación, por ejemplo Fraga dice:
"Ahora, su primer éxito relativo, fue cuando ya en mayo logró desplazar al kirchnerismo, que lleva a Carlos Heller como primer candidato a diputado nacional, del tercer lugar."¿Cuando Heller estuvo en tercer lugar? ¿En que encuesta? Heller
arrancó quinto,
siguió quinto , y luego llego a cuarto, muy cerca del tercero triplicando su intención de voto.
Y en Capital no son menores los operativos de prensa, tienen un impacto infinitamente superior al de cualquiera de las Provincias.
Por eso llamé voto gil, al voto que se está fugando al Pino, influencia mediática mediante, porque es un voto por izquierda que cree que va a la izquierda y en realidad debilita la única experiencia de gobierno nacional y popular desde 1.983 para acá, con su debilidades, errores, contradicciones y vaivenes de construcción, pero claramente con sentido nacional y popular que pone en riesgo -real,real- los privilegios de determinados sectores.
Pino y su gente reciben mimos del oso, se viene el abrazo.
Leyendo algo me acordé de una frase de Germán Abdala, que también tiene historia común con el Frente Grande:
"Si en el laburo me felicita el jefe, yo digo: cagué a mis compañeros"El dibujo es de acá