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martes, 10 de octubre de 2017

Yacaré que se duerme, es cartera



¿Nos oponemos o nos hacemos los distraídos?
Las elecciones del 22/10 y un análisis sobre su significado en el Chaco


“Yacaré que se duerme, es cartera”



El análisis será corto, pero mas largo que lo que habitualmente se escribe por las redes sociales.

Parece ser que lecturas cortas y de titulares se imponen como cuestión de época, a tono con la licuación del pensamiento complejo y la posverdad, así que me disciplinaré en ésta ocasión en pos de obtener  algunx que otrx lector más que no sacrifique mucho tiempo.

Sólo serán 2 puntos centrales, para seguir pensando. Pero 2 puntos que en mi opinión están tan nítidos que no los ve quién no quiere verlos.

1. Macrismo y Chaco

El próximo 22 se define el grado de adhesión del pueblo del Chaco (y nacional)  a las políticas de Macri,  las políticas que se aplicaron y las por venir. Sin dudas esa es la primera cuestión en disputa.

Demoledoras para nuestra Provincia, así son y serán esas políticas de Cambiemos. Desde el primer día Macri se dedicó a concentrar ingresos, obras y toda la atención en las Provincias centrales y en el gran empresariado (si es extranjero, mejor para él). Proyecto de grandes urbes, concentrador en pocas manos y con gran desinterés de las realidades locales de las Provincias, Macri y su séquito radical-liberal no tiene buenas noticias para quienes vivimos en éste suelo, salvo para quienes tengan unas miles de hectáreas de soja o cantidad ídem de cabezas de ganado y alguno que otro más. 

Perdón, no quiero ser tan pesimista. Pero todo: tarifas, coparticipación, obra pública, reforma en salud y educación, impuestos, política salarial, vivienda, empleo, mercado interno, infraestructura, jubilaciones y pensiones, etc. etc. etc., nos perjudicará a la mayoría. Todo eso que desarrolló y desarrollará Cambiemos no traerá beneficios para la Provincia. Lo saben hasta los radicales que se asociaron para sobrevivir políticamente.

Y consumado el proceso electoral, sobre el Chaco caerán políticas desastrosas y presiones de gran envergadura que nos harán retroceder –en el mejor de los casos- 20 años. Está dicho y escrito por oficialistas y opositores, nadie se debería sorprender.

Así las cosas, quienes pensamos lo descripto en el párrafo anterior no tenemos otra alternativa que salir a convencer a quienes habitan la Provincia que deben votar contra Macri. No parece ser, por lo menos no con toda claridad para mí, el pensamiento del Gobierno de la Provincia. Es lo que se deduce de los sucesivos coqueteos que mantuvo con Macri desde diciembre de 2015. Y esa es una cuestión que debilita la posibilidad de una derrota contundente del macrismo: la bonhomía de Peppo con los serios daños que le infundió Cambiemos a la economía provincial y la minimización de sus proyectos futuros. 

Es desproporcional el peso electoral que la UCR –bajo el nombre de Cambiemos- obtuvo en las recientes PASO del 13/08, y eso tiene que ver con los favores recibidos de un gobierno provincial que despolilitizó y provincializó el debate electoral ante un contrincante que avanza en la consolidación de su proyecto en todo el país. 

2. Cristina juega

El otro punto claro que está en disputa en el proceso electoral es la definición de la oposición. Está sobre la mesa (o a merced de las urnas) qué oposición se impone , sus características, su estructuración provincial y su conducción. 

Sabido es que no sólo quién gobierna define políticas. Quien se opone contornea las características del proyecto que gobierna, determina sus límites, lo contiene y/o lo deja hacer.

Nada mejor para un oficialismo que una oposición liviana y conciliadora. Eso se está construyendo el país y en el Chaco con la connivencia y hasta alegría de una buena parte de la dirigenca que gobernó hasta 2015. Cambiemos no sólo disputa su hegemonía electoral sino que elige las características de la oposición, y buena parte de esa oposición se deja elegir. Ambas cuestiones resultan obvias y sencillas de observar en el proceso electoral, no me voy a detener en los ejemplos diarios.

En ese escenario, Peppo le resulta una oposición amigable con una lista mas que amigable a los deseos de Macri. No es que yo pretenda atacar a Domingo Peppo, sino que –al menos yo- veo muy claro que la única oposición posible a Macri es Cristina Fernández Kirchner, y Peppo ha demostrado con dichos y hechos que no forma –ni formará- parte de ningún dispositivo opositor que pueda conducir CFK. 

¿Por qué el gobernador y algunos “altos” dirigentes del FCHMM se encargan de “desmentir” que Cristina no juega en la Provincia? Por la sencilla razón que una buena parte de la sociedad entiende que sí, que Cristina disputa. Esos amplisos sectores atienden al proceso político en el que se juega mucho más que cuatro legisladores nacionales y desesperan a estos dirigentes que llegan incluso a subestimar al pueblo diciendo que “hay una confusión”.

¿Por qué vino Macri, 2 veces Michetti y una cantidad importante de funcionarios al Chaco? Porque la elección es nacional y la disputa tiene nivel de definición del futuro de la Nación y la Provincia y del futuro político de Cambiemos.

¿Quién puede oponerse a Macri con posibilidades concretas de derrotarlo política y/o electoralmente? Sólo Cristina. ¿Dónde tributaran los legisladores nacionales del FCHMM, a Cristina o “dónde diga Peppo” que están los intereses provinciales?

Es difícil poner en duda que el debate electoral en ciernes es nacional y el oficialismo nacional disputa su consolidación e instalación a largo plazo. 

Es posible que sea incómodo para compañeras y compañeros del proyecto nacional tener que avanzar con una definición de fondo en ésta oportunidad, y tal vez también para una buena parte de la ciudadanía, porque no quieren debilitar al gobierno que otrora se identificara con ese proyecto que condujo –y conduce CFK-. Pero es así en la foto de hoy: la fortaleza que obtenga el gobierno provincial no será usada a favor de un proyecto de oposición real a Cambiemos. 

No acompañar la lista de Unidad Ciudadana en la Provincia por parte de quienes quieren frenar el avance del macrismo es quitarle la posibilidad a Cristina de sumar legisladores nacionales que le darán mayor fortaleza para disputar en la definición de la oposición nacional. 

Dejar pasar el momento mirando para otro lado y evitando definiciones puede ser equivalente de pasar de yacaré a cartera.

jueves, 27 de abril de 2017

Tristeza


Tristeza

Daniel San Cristóbal, Partido Frente Grande



La decisión de la Cámara de Diputados de endeudar la Provincia produce una enorme tristeza en quienes consideramos que la autonomía financiera es un tema crucial para asegurar la plena vigencia de la democracia y el ejercicio pleno del poder por las autoridades electas por el pueblo.

Los muertos no pagan

Así lo entendieron Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner al:

·         sacarse el yugo del FMI;

·          renegociar la deuda con quitas y en condiciones más favorables –los muertos no pagan-;

·         no aceptar las condiciones miserables que nos imponen los acreedores externos y mantenerse férreos en no acceder a los cantos de sirena del sistema financiero internacional;

·         y, además, facilitar un fenomenal proceso de desendeudamiento de las Provincias de nuestros país –Chaco debía en 12/2002 el equivalente a más cuatro años de ingresos y al terminar 2015 el 28% de uno-.


Es el proyecto, estúpido

El esquema de la alianza Cambiemos se puede sintetizar con pocos trazos: achicar el Estado, reducir la carga tributaria –en especial la de las empresas, no la de los consumidores-, apoyar los sectores económicos  (soja, petróleo, servicios…) que favorecen a la gran empresa nacional y/o trasnacional y financiar –dada la caída de ingresos por caída de actividad y baja de presión tributaria- con endeudamiento. No les importa un proyecto de país con autonomía popular, ellos son “el mundo” ellos son la dependencia.


No son ellos, somos nosotros

Entonces no hay que alarmarse por esa presión endeudadora. Ya pasó muchas veces, la última (antes de ésta) desde 1989 hasta la explosión de 2001.

Lo que alarma es cierta desmemoria y cierta falta de compromiso y oportunismo político que colabora para que ellos puedan desplegar su proyecto de destrucción del país.

Una buena parte de la oposición política en nuestro país –oposición hasta 2015 y oposición hoy- contribuyó al triunfo de Cambiemos, apostó al “cuanto peor mejor”. El PJ light de Massa, el progresismo blanco de manos limpias y acuerdos oscuros, el troskismo que se hace llamar izquierda, entre algunos de esos sectores. Callaron lo que sabían. Sabían lo que está pasando y se callaron para obtener probables réditos.

Otra parte de la oposición política –oficialismo hasta 2015 y oposición hoy- creyó  que a partir de diciembre de 2015, vía dinamitar la única oposición integrada con vida propia –el FPV-, pasarían por caja a cobrar su parte. El PJ anti CFK, buena parte de las/los senadoras/es, una porción de las/los diputadas/os nacionales  y los gobernadores –gran mayoría de ellos- se restregaron las manos, pensando que afectando la unidad triunfarían y serían seleccionados por el macrismo para remitirles ayuda. Hoy estamos sufriendo las consecuencias de su especulación e irresponsabilidad.

Los gobernadores son probablemente los que más cerca están sufriendo las consecuencias de sus propias torpezas. Un grupo de ellos le dio aire al proyecto que los ahorca. Temerosos, timoratos y oportunistas apoyaron el gran acuerdo buitre y gran parte del andamiaje legislativo que hoy los/nos hunde.



Y llegó el endeudamiento masivo

2016 llevó la deuda 6.800 millones a 12.600, récord del 85%.

Para 2017 el gobierno provincial construyó el teleteatro del presupuesto. Maquinó una operación tratando de poner una norma dentro de otra norma –deuda dentro de presupuesto- .

Algunos artículos de la iniciativa parecerían que los redactó el joven manos de tijera o algún monstruo que se escapó de una película de terror.

Se cabalgó con mucha desinformación en la sociedad y con pocos medios informando o provocando el debate. Se repitió el latiguillo del presupuesto. Se trabaja con la falta de memoria y hasta con la desesperación. ¿Cómo se les ocurre plantear endeudarse con una fórmula matemática como límite? ¿A quién se le ocurre pedir la facultad de emitir bonos para consolidar deudas que todavía no se contrajeron y cuyos bienes y/o servicios siquiera se contrataron?

Es cierto, la situación provincial es delicada, muy delicada. Y muy poca gente lo advierte. Pero esa desesperación no debe llevarnos a la irresponsabilidad de plantear un endeudamiento inmanejable.

Por suerte primó la cordura. Los irresponsables legisladores del radicalismo que apoyan rabiosamente la política de destrucción de Macri pretenden adjudicarse sobriedad, responsabilidad  y hasta algunos “beneficios” de la nueva ley.

Primó la cordura digo, porque en medio de un proyecto nacional que nos hunde, de un gobierno provincial con menos cintura política –y conversación- que una heladera, y una gran crisis social en puerta, la ley que surgió puso límites. Ayudó una Constitución Provincial que no consagra la decisión a la mayoría, sino a los dos tercios, y la responsabilidad de algunos legisladores –inscribo a Daniel Trabalón, del Frente Grande, porque me consta el trabajo que realizó-.  

Cuando termine 2017, probablemente lleguemos a 20.000 millones de deuda.


Ojo, la respuesta es política

No hay mucho margen. El ajuste de gastos será explosivo, incrementar ingresos en las condiciones actuales no es factible, endeudarse prolongará la agonía un par de años y luego a nuestros nietos.

En mi humilde opinión, lo único que frenará el camino al descalabro es el desarrollo de opciones políticas que detengan en las urnas el proyecto de la Alianza Cambiemos.