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domingo, 10 de noviembre de 2013

No apto para nostálgicos del bipartidismo

COALICIONES


La polémica se suele renovar, en el orden provincial y en el nacional: coaliciones políticas ¿sí o no?

¿Atomización política o pérdida de representación ante mayor complejidad social?
Se suele decir que, ante la reducción del poderío de los dos partidos que sumaban la voluntad del 95% del electorado y la aparición de un espectro amplio de partidos políticos, el sistema político está atomizado.
Lo que realmente ocurre es que los dos partidos políticos tradicionales han dejado de representar a sectores de la sociedad, aunque su poderío electoral y su presencia territorial les permite reunir –especialmente al PJ, pero en ocasiones a la UCR- una porción interesante del electorado.
Las frustraciones por gestiones deficientes y/o timoratas en los 80 y 99/2001 por la UCR, y el apartarse de sus tradiciones políticas con el menemismo al PJ, les valió perder un grueso de su tradicional apoyo electoral.
A esas realidades, muy sintetizadas, hay que agregarle la creciente complejidad social que los dos elefantes blancos de la política argentina no pudieron procesar. Las organizaciones de derechos humanos, los movimientos sociales, las y los trabajador@s desocupad@s , la demanda por el medio ambiente y los recursos naturales, la aparición de las minorías activas organizadas por ideas muy claras en determinados aspectos, le descompuso la brújula a la dirigencia patidocrática tradicional.
Los aspectos señalados en los dos párrafos precedentes ha reconfigurado el sistema político-electoral de nuestro país, obligando a la construcción de determinados consensos alrededor de los procesos electorales y, en menor medida aún, en la acción gubernamental.

¿Decisión o necesidad?
Las dificultades de orden ideológico-políticas señaladas se complejizaron por algunos cambios en la arquitectura institucional.
Luego de la incorporación a la Constitución Nacional y a la de varias provincias del ballotage, tanto la presidencia como las gobernaciones requieren obtener más de un 45% de los votos válidos para ganar una elección. Un escenario de 40 a 44,99 con una diferencia de 10% también lo permitiría.
Paradójicamente, la polarización en dos fuerzas que sumen 45% a 48% cada una requiere del concurso de fuerzas minoritarias, porque un voto puede definir una elección.
Es decir, primero hay que sumar consensos en torno al objetivo de superar el 40%. Cuando el contrincante arrima con sus consensos un porcentaje similar, el objetivo se mueve al 45%. Si la polarización construye dos bloques mayoritarios que superan el 40% estamos en el escenario de “el que gana gobierna”.
Más que una definición en torno a una idea de construcción de una fuerza política que permita ganar las elecciones, necesariamente  de coalición, estamos ante una necesidad de quien pretenda gobernar.

PASO
Las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, son un intento por reorganizar el sistema político desde lo instrumental. La idea aporta una solución operativa, pero falta el paso previo: la organización por ideas

Por ideas
Cuando se reúnen un conjunto de partidos políticos y organizaciones sociales en torno a una coalición se construye un bloque de coincidencias y se mantiene, justamente por ser actores diversos, un conjunto de disidencias.
La construcción de una coalición requiere una organización básica por ideas y una disposición de los actores de esa coalición de “jugar en el plato”, esto es mantener esas ideas y un marco de ejecución –en caso de gobernar- que las respete y procese/organice la multiplicidad de visiones que puede tener una coalición, manteniendo en la agenda de la coalición la de cada uno de sus integrantes.
Es difícil ganar la elección.
Probablemente lo más fácil sea en estos casos el armado de la coalición, la construcción de un núcleo de ideas y compromisos que aglutine. Que se entienda, no es fácil, lo es en comparación con lo que viene luego si se quiere mantener esa coalición con viabilidad de custodiar el compromiso con el pueblo y mantenerse en el poder.
Armar la coalición requiere de astucia, inteligencia y comprensión sobre los actores necesarios y el rol de cada uno de ellos. Mantener la coalición en el tiempo requiere de todo eso y una dosis de humildad y compromiso que muy pocos dirigentes políticos tienen.
Charlatanes que desde un cargo obtenido en coalición despotrican contra el armado político sobran, lo que faltan son astutos políticos que ganen elecciones y gobiernen manteniendo sus compromisos populares.

Los cargos
Cuando una coalición se conforma las ideas están por delante, y los cargos también. Sin hipocresías, hay que poner las y los mejores, pero respetar a cada integrante. Es imposible aglutinar sectores políticos y sociales para ganar las elecciones y luego decir –a través de las designaciones- que los mas capacitados pertenecen a un solo sector político. O peor, poner a gobernar a ”mis peores” y demandar al resto “sus mejores”.

Néstor, Cristina,…
El triunfo presidencial del Frente para la Victoria en 2003, 2007 y 2011 se sostuvo sobre coaliciones.
Amplias coaliciones políticas y sociales que Néstor Kirchner y Cristina Fernández construyeron sobre  ideas y consolidaron sobre la base de honrar y mantener una agenda amplia pero contundente en materia de derechos que sostuvo  la coalición unida e incluso en varias partes del proceso ampliándose.   
Los partidos aliados, los movimientos sociales, los organismos de derechos humanos, las minorías activas –movimientos de mujeres, juventudes, sectores de la cultura, movimientos por la diversidad sexual, y hasta una central de trabajadores, entre otros- se sintieron parte de la agenda, militaron sus reivindicaciones y lograron sus conquistas –o siguen militando en pos de ellas- dentro del proceso político amplio del kirchnerismo.
Probablemente la relación de la dirigencia que conduce con los actores de su coalición no siempre fue fluida, o no con todos y con igual grado de intensidad, pero las políticas fueron consistentes con los acuerdos originales y dinámicos que la mantuvieron.
Ese es un desafío a 2015, esa coalición que se mostró minoritaria en el proceso electoral de 2013 pero sólida en un 33%  tiene un nivel de coincidencia política ideológica superior al del resto de las fuerzas políticas.

En Chaco: Coalición para ganar ¿concentración para gobernar? (1)
¿Cuál de las dos afirmaciones podría ser la real?
1) El sistema político ya no es bipartidista;  o 2) El sistema electoral ya no es bipartidista.
A la hora de algunas elecciones el sistema electoral ya no reproduce mayorías de dos partidos políticos.
Ocurre desde 1991, cuando el PJ perdiera la gobernación a manos de Acción Chaqueña por 1470 votos. La peor performance electoral fue el Partido Comunista con 1766 votos, la segunda peor  la alianza Cabildo Abierto (antecedente del Frente Grande) con 2107 votos.
En 1995, Ángel Rozas fue electo gobernador luego de perder en primera vuelta con el PJ  por 43,82% a 35,38%. El resultado de la segunda vuelta fue 50,844% a 49,156%, con un aporte del 8% del FREPASO. El PJ pagaba en las urnas su adhesión al neoliberalismo menemista.
En 2003, Roy Nikisch con Jorge Capitanich obtuvo un escenario de segunda vuelta, pelo a pelo de 41,78% a 40,94%. No hubo segunda vuelta porque fuerzas aliadas le sumaron a Nikisch casi un 12% más.
En 2007, un dato actual y que el lector tal vez lo conozca de memoria, Jorge Capitanich obtiene con el PJ el 33,8% de los votos y Ángel Rozas con la Alianza el 45,56%. Pero la suma de los aliados a ambos candidatos le da un 46,84% a favor de Capitanich contra 46,61%. La exigua cantidad de 1176 votos le permite poner al PJ nuevamente un gobernador 16 años después de haberlo perdido por 1470 votos.
En el medio de los dos gobernadores del PJ, pasaron gobiernos que llegaron humildes y se consideraron invencibles. Particularmente desde Rozas para acá las coaliciones garantizaron triunfos, aunque la ortodoxia del PJ y la UCR instalan gobiernos que se separan de sus postulados fundacionales, flaquean en su consistencia política  y ningunean a las fuerzas políticas y sociales aliadas.

(1) En torno a esta idea escribí algo similar en 2010 http://unmimeografo.blogspot.com.ar/2010/10/y-ahora.html

Publicado en el Diario Primera Línea del 10/11/2013

lunes, 7 de octubre de 2013

Yo presupuesto, tu presupuestas, el...



PRESUPUESTOS

Septiembre es el mes de los presupuestos públicos. El 15 el Poder Ejecutivo nacional debe elevar el  presupuesto,, y lo propio tiene que hacer el provincial el 30. De octubre en adelante se discute ésta herramienta clave de políticas públicas y privadas.
Un ingrediente adicional para hablar de la cuestión es el conflicto político que tiene paralizada la administración pública en EEUU.
No es poca cosa.

Políticas no números: importa el tamaño
No vamos a hablar mucho de números, no es ésta una opinión técnica. Vamos a hablar de la política del presupuesto.
Pero es bueno tener en cuenta que el presupuesto general de la administración nacional para el 2014 suma en erogaciones $ 859.542.689.425, o sea casi 860 mil millones de pesos. Y el de la Provincia del Chaco  $ 18.922.646.500, casi 19 mil millones de pesos.
En el año 2000 esos presupuestos ascendían a $ 48.175.599.235 y $ 1.003.001.600, respectivamente. Casi 18 veces aumentó en 14 años el nacional y casi 19 veces el provincial, todo un número.

Hubo un tiempo que no fue hermoso
Por supuesto que las dictaduras no debatían presupuestos. Sin Congreso y con persecución es poco probable que se debata. Cuanto más un par de reuniones con sus patrocinadores, los empresarios locales concentrados, las patronales agropecuarias y los delegados de los capitales multinacionales, y listo. Guardaron las formas de dictar una “ley” que de ley no tenía nada.
Los 80, y parte de los 90 se caracterizaron por tener presupuestos tardíos (ver cuadro anexo).Se impone normativamente la aprobación legislativa  previo inicio del año calendario. Sin embargo el primer presupuesto nacional pos dictadura aprobado con esas previsiones fue el del año 1992, desde el cual –con la sola excepción del presupuesto 2002- todos han cumplido ese requisito.
En cambio en la Provincia del Chaco hubo que esperar hasta el año 1999 para lograr ese objetivo, aunque se retornara al atraso al año siguiente y hasta el ejercicio 2004.
La temporalidad no es una mera cuestión formal. El presupuesto es una formulación que permite pensar la evolución de las variables económicas y sociales y definir el rol que el Estado tendrá sobre esa realidad para modificarla o legitimarla. Aprobar un presupuesto transcurrido medio año, 10 meses o hacerlo al año siguiente es sí convertirlo en un pedazo de papel inservible sometido al control inservible de los organismos constitucionales y legales con tal fin.
Por esos tiempos el presidente Raúl Alfonsín dictada decretos secretos para modificar el presupuesto, por ejemplo el 3655/1984.

Hubo un tiempo desastroso (no para todos)
Los 90 le agregaron un par de ingredientes picantes. Domingo Cavallo, ya veterano de los despachos y de la política, hábil operador de los sectores mas conservadores y privilegiados de la  economía realizó dos transformaciones centrales.
Por un lado, se aprobó una nueva Ley de Administración Financiera que convirtió al presupuesto en una suma total de ingresos y egresos debajo de la cual muy poco se podía discutir. El Poder Ejecutivo tiene todas las facultades de modificar por debajo de esos totales sin discusión. Las Provincias replicaron con puntos y comas esa ley por aquellos años. Esas normas siguen vigentes.
Por otro lado, la dupla Menem/Cavallo  transformo el presupuesto en una súper ley que introducía variadas disposiciones colectivas ajenas a él. Por citar un ejemplo, la Ley de Presupuesto del año 1994, en su artículo 29 ratificó 16 decretos del Poder Ejecutivo, incluyendo el mítico 2284/91, obra de arte de terror del neoliberalismo que entregaba aspectos centrales de la economía al “libre mercado”.
Por aquellas épocas, el presupuesto era  un mecanismo de programación económica en un Congreso rendido al neoliberalismo.
Por esos tiempos el presidente Carlos S. Menem dictada decretos secretos para modificar el presupuesto, por ejemplo el 1057/1995.

El debate sobre las estimaciones
Se celebra por estos días el debate del presupuesto 2014 en el Congreso Nacional. Fiesta de la democracia debatir proyecciones económicas, su veracidad o exactitud.
Hace un tiempo no muy largo, a éste mismo gobierno y su antecesor se le decía que las cifras se subestimaban. Hoy  se le dice exactamente lo contrario. El presupuesto tiene aspectos diversos para el debate, el tamaño del gasto y su distribución, el tamaño de los ingresos y sus fuentes, pero en general desde la crítica se selecciona el mas abstracto: las proyecciones macroeconómicas.
Crecimiento del PBI, inflación, tipo de cambio, etc. están en el ojo de la tormenta.  Justamente se debate las variables que son “consecuencia de”  y no causa del presupuesto dejando de lado las variables mas controlables. Y se pretenden asignar a esas proyecciones macro el concepto de verdad inmutable, pretendiendo desconocer que son una evaluación del impacto de las políticas que se programan y no un dato matemático. Es economía, no cálculos, y pueden no verificarse con exactitud pues no son pronósticos meteorológicos (aunque éstos últimos también suelen no verificarse).
Siempre el presupuesto expresa una idea de país, un proyecto político. Y como nunca en los últimos años el debate público lo demuestra. Y la oposición se suele venir perdiendo la oportunidad enfocándose principalmente en esas proyecciones.
El extravío de la oposición política dejo un precedente maloo: en el año 2011 Cristina Fernández debió gobernar sin Ley de Presupuesto.
Por estas épocas no hay decretos secretos.

Allá no se consigue
No admiro ese país. No me identifico con sus políticas y sus rasgos individualistas. El imperio no le hace bien al mundo.
Pero es bueno para pensar lo que acontece en EEUU. Un gobierno que de popular no tiene nada sufre el bloqueo presupuestario de los sectores mas conservadores de su sistema político. Y hace días están sin presupuesto

Algunas perlas locales. ¿Presupuestos o pos-supuestos?
Desde 1984 para acá, en 30 años de presupuestos, algunos datos sobre el Chaco :
* El primer presupuesto aprobado en el plazo correspondiente fue el de 1999. Fue el único aprobado en tiempo en los 8 años de gobierno de Ángel Rozas.
* Roy Nikisch y Jorge Capitanich hasta la fecha, fueron los únicos gobernadores que tuvieron todos  los presupuestos aprobados antes de empezar cada año de ejecución.
* Una vez se utilizó el procedimiento de veto por el Poder Ejecutivo, fue en el año 1997.
* Durante el gobierno de Ángel Rozas se inauguró un procedimiento extraño. La modificación del presupuesto transcurrida su ejecución. 4 de los 8 presupuestos de sus sucesivos gobiernos sufrieron ese procedimiento que transformó al pre-supuesto en un pos-supuesto. El más extraño fue el de 1999, que se modificó en marzo de 2001. ¿problemas con organismos de control?.
* Roy Nikisch modificó el procedimiento de Rozas: todos los meses de diciembre impulsó la modificación de su presupuesto anual.
* En el gobierno de Jorge Capitanich se continúo con el procedimiento de Nikisch para los presupuestos  2008 y 2009. En agosto de 2011 se modifica el presupuesto 2010, volviendo a la tradición de A.R.

Defensa del presupuesto
Vilipendiado, criticado, un dibujo. Con una construcción técnica que dificulta el acceso popular.
Aunque perdió su importancia como herramienta de control por su desnaturalización legal y la fala de apego de los funcionarios a su utilización, el presupuesto público continúa siendo una herramienta central de política económica y uno de los puntos culmines de debate y eventual tensión entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo.

Publicado en Diario Primera Línea del 06/10/2013


domingo, 29 de septiembre de 2013

Dobles discursos

Re elecciones. Cuando desenfundar es la regla


 Repudio social. Señal antidemocrática. Hegemonía.  Concentración de poder. Falta de respeto a las instituciones. Debilitamiento institucional. Personalismo.
Estas son algunas de las (des) calificaciones que se le suele dar al tema cada vez que se discute por nuestros pagos patrios. Pero a poco de andar vemos algunos dobles discursos.

Algo feo
Al poder económico no le gusta la democracia. La detesta porque quienes deciden deben someterse  a un poder que no es el del dinero.  Ese poder, el del voto, no puede ser manipulado o controlado con las previsiones o la lógica del capital, es impredecible para el gran capital. A las corporaciones les encantaría que nadie debiera rendir cuentas de nada, menos aún ante el pueblo, porque de esa manera sus influencias son mayores.
Pero además, a los dueños del poder los enoja que las políticas tengan que desarrollarse teniendo en cuenta las demandas del pueblo, dado que ese pueblo opina y decide una vez cada tanto en forma inapelable y además es el dueño de los recursos y los instrumentos. Justamente la contradicción entre pueblo/democracia y poder económico es que se disputa el poder del Estado.
Su tensión con la política y la democracia, el poder económico la intenta reducir con el desprestigio de la política: es fea, corrupta,  cuesta plata y los gobernantes son mediocres; o sea, realizan una búsqueda permanente de desprestigio porque cuanto mas desprestigio de los gobiernos mayor debilidad frente a su poder. (Convengamos que la política y los políticos solemos hacer nuestra parte para habilitar algunas de esas críticas)
Imaginen ustedes lo que piensan de un gobierno que puede durar una década o más con fuerte respaldo popular renovado. Fatal para el poder económico.
Lamentablemente ese pensamiento ha ganado una parte del sentido común que lo repite sin profundizarlo y lo transforma en un mal irreductible sin discusión. La cuestión de la reelección puede tener sus ventajas y sus desventajas y los procesos políticos y sociales no siempre tienen volumen de alternancia o recambio en su conducción, pero lo que no podemos es olvidar que detrás de las elecciones está el principio de soberanía popular.

Hipócritas
El dispar trato que le asignan determinados medios de comunicación y algunos sectores políticos evidencia que la postura es meramente de conveniencia, aunque los argumentos que se pretenden desplegar parecerían determinantes e inmodificables para cualquier situación.
Por ejemplo para Clarín, La Nación o Infobae una reelección en EEUU o en éstos días el tercer mandato de quien conduce los destinos de Alemania –Angela Merkel- son señales de estabilidad y madurez democrática. En cambio las reelecciones en América Latina son síntomas de “debilitamiento institucional” o peligros de autoritarismo. Hasta xenófobas resultan determinadas construcciones discursivas que desprecian las reelecciones morochas y periféricas y destacan las anglosajonas o de los países mal llamados centrales.
Es comprensible ésta  actitud  de algunos medios porque, precisamente, expresan esa posición del poder económico que señalaba antes, y construyen ese discurso que de alguna manera los blinda contra procesos sociales complejos donde los intereses populares tienen alguna posibilidad de triunfar. Es solamente una actitud hipócrita, llamémosle “simple”.
Pero una actitud hipócrita que llamaremos “compleja” es la de los sectores de la política que lo reproducen sin el menor atisbo de crítica. No es que se reclama para ellos una posición única de apoyos a las reelecciones indefinidas, sino que cierto sector de la política compre ese discurso anti-política empaquetado y lo reproduzca textualmente. A tal punto llega esa reproducción que se encuentran en situaciones donde su propio partido político se contradice y aparece allí el sesgo hipócrita: se rinden ante el rey reelección o algunas de sus variantes.
Basta recorrer los listados de legisladores nacionales y provinciales o los propios intendentes de esos mismos partidos que se rasgan las vestiduras ante posibles reelecciones, reeligiéndose por varios períodos sin ponerse colorados (o coloradas). Ah sí, esos cargos son distintos, se argumenta: claro, porque los ocupan ellos.
Otro ejemplo bastante gráfico fue ver a Libres del Sur, fuerza que integra el FAP en Argentina pero que se ha declarado públicamente simpatizante del líder venezolano Hugo Chavez, recoger firmas contra un inexistente proyecto reeleccionista de Argentina mientras apoyaba una nueva reelección de Chavez.

La unidad en los temas de superficie
Una de las explicaciones de esa hipocresía compleja es la búsqueda de temas de unidad electoral transitoria. Una suerte de atajo que permita unir un conjunto de sectores bajo una consigna playa, de superficie, que no genere muchos debates y que acuda a algo instalado como del sentido común. “Todos contra la corrupción”, por ejemplo, o “todos contra la reelección”. No importa si la corrupción existe o no, si es estructural o marginal o si es planificada por el gobierno o sólo expresa alguna ambición individual. No importa si alguien se propone la reelección o no. Unámonos con una consigna que debilita al que gobierna y nos ofrezca la fortaleza de no tener que discutir lo que haríamos en caso de ser gobierno.
-     Tenemos que unirnos para salvar Argentina
-     Y si ganan ¿qué van a hacer?
-  Ah no, no sabemos, pero vamos a salvar a la patria de la corrupción y el autoritarismo
O sea, esos partidos políticos terminan comprando para su estrategia de construcción las verdades construidas por los sectores que ningunean a la política y construyen castillos de arena desde los cuales gobernar es un imposible.
Ese atajo se utilizó cuando se difundió un supuesto proyecto reeleccionista de Cristina Fernández que ella nunca impulsó, y en realidad lo que estaba en ciernes era un proyecto de reforma de la constitución impulsado por varios sectores afines del proyecto nacional para incorporarle a la Constitución Nacional un sesgo distributivo y protectorio similar a la Constitución del ´49. Los opositores terminaron defendiendo una constitución que aún le sigue esquivando a los derechos sociales, idea que probablemente compartan.
(Y hablando de la Constitución del ’49 ¿porqué se acepta bastante pacíficamente una derogación por una proclama militar de tamaño instrumento? Para éste caso ¿las instituciones no valen?)

¿Tú también Ángel?
Un dato que podría ser considerado de color. Ángel Rozas en su paso por dos mandatos en la gobernación de la Provincia del Chaco también tuvo su sueño de rere. Si, el mismo que suele decir que “renunció a la reelección” (¿alguien puede renunciar a lo que no tiene?) también hizo correr su globo de ensayo para que un operativo clamor, valga la redundancia, lo aclamara. Por suerte no pasó.
Tal vez alguien los tilde de recontra alcahuetes del momento (al decir del filósofo L. Barrionuevo), o tal vez no. Dos hombres del riñón de Rozas presentaron en noviembre de 2002 un proyecto de Ley de reforma de la Constitución Provincial para establecer la reelección indefinida. Los diputados provinciales Leandro Salom y Jorge Guc fueron aquella punta de lanza que se quebró en el intento. Como verán, muy poc@s resisten a las tentaciones.

RA, el pactito feo de Olivos y el núcleo de coincidencias básicas
Cuando parecía imposible, Carlos S. Menem acordó una reforma constitucional con él, hasta ese momento, mas férreo opositor a la reelección: Raúl Alfonsín. El acuerdo incluyó participación radical en la Corte Suprema de Justicia, una garantía de  senado bipartidista y otras minucias y no tanto. ¿Perdió la fe Alfonsín? ¿Se rindió ante el conductor neoliberal? ¿O acomodó la estrategia de su partido ante la coyuntura?

Debatir sereno
A no apurarse cuando se discuten estos temas. A no desenfundar si el partenaire mete la mano en el bolsillo. Nuestro país, nuestra provincia también, necesita de proyectos políticos duraderos pero cuyos personalismos –una realidad y a veces hasta una necesidad en nuestra cultura política- se sostenga sobre ideas.
Los proyectos políticos populares tienen que adoptar para sí una política de formación de cuadros y sucesiones que generen continuidades o rupturas pero cuyo fin sean intereses colectivos no cohortes de chupamedias.


Publicado en diario Primera Línea del 29/09/2013

lunes, 18 de febrero de 2013

Rozas: volver a los´90



Angel Rozas y su recetario neoliberal para volver a los años 90




Es notable los cambios que producen los procesos electorales en algunas personas. En éstos días por ejemplo, lo estamos viendo a Angel Rozas salir a la palestra con temas económicos en un artículo titulado “la única verdad es la realidad”.

Con todo derecho, por supuesto, el ex gobernador y eterno candidato a estadista sale a expresar unas opiniones de temas que no son su fuerte, a juzgar por el contenido de ellos.

Su exposición económica es una suerte del “defendamos lo nuestro” que desplegara en 2005 para ser luego Diputado Nacional y demostrarnos que “lo nuestro” era lo de él y sus amigos, porque sus iniciativas y gestión legislativa nunca tuvieron en cuenta las necesidades de chaqueñas y chaqueños.

También debo decir que advierto una suerte de desactualización, o mas bien un olor a naftalina en su análisis que me remonta 15 años o mas para atrás


Algunas cosas cambiaron

Lo que no tiene en cuenta Rozas es que las cosas ha cambiado en nuestro país y en nuestra Provincia, mucho y para bien, desde 2003 cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia.


Por ejemplo:

      Se han recuperado instrumentos del Estado como la capacidad de administrar  y la emisión de moneda.

     Se ha decidido no adherir, nunca más, a los postulados de los prestamistas internacionales.

         La política económica la deciden las instituciones constitucionales, no los bancos ni los economistas de las finanzas.

     Las decisiones económicas se toman considerando el trabajo, la distribución del ingreso y la producción.

         El crecimiento económico se planifica mirando hacia adentro, cuidando el consumo interno y la situación social y económica del pueblo.

           El Estado y la política no son malas palabras.


Recetario Neoliberal

Montado sobre algunas situaciones reales, pero cuya resolución no admite simples actos de voluntarismo, Rozas despliega  su receta.

Su recetario, aunque con un cuidado lenguaje pero incluso abandonando algunos postulados históricos de la UCR,  reclama las siguientes medidas:

a) devaluación,

b) ajuste fiscal,

c) reducción de salarios,

d) flexibilización laboral y tributaria,

e) apertura económica, y

f)  vuelta al endeudamiento internacional y dependencia de los organismos de crédito.



El  contexto mundial y Latinoamérica

En alguna parte de su documento, el dirigente radical parece hablar de la crisis internacional, pero evidencia un desconocimiento sobre el impacto en nuestra economía, pretendiendo atribuir que no hay políticas para ello. “Competitividad”, disfraza su léxico para pedir apertura económica, salarios mas bajos y devaluación.

Respecto de Latinoamérica, en primer lugar es bueno aclarar que Argentina  ya no participa de la carrera individualista para ser mas importante que los hermanos países de la región: hoy la política es crecer juntos, complementarnos y constituir un polo geopolítico ante el mundo. Esto incluye la economía, pero incorpora factores sociales y políticos.

Pero además, su pintura sobre la situación de los países vecinos respecto del nuestro es falsa. Los indicadores económicos de Argentina son similares, en algunos casos mejores, que el resto. Aunque repito, la política es integrarnos para crecer juntos.


Un amante de los ´90

El análisis económico de Rozas  identifica algunos problemas reales y otros inventados, para  pedir al final  confiar el timón de la economía a manos expertas” ¿A quién/es se refiere con tal afirmación? ¿A Domingo Cavallo o algún otro economista neoliberal?

Rozas no comprendió aún la importancia de la recuperación de la política sobre la economía, donde las decisiones las toman quienes gobiernan, no los “expertos” por lo general neoliberales.

En el fondo, Angel Rozas extraña aquellos años 90 donde ser “progresista” era una cosa muy sencilla, sólo había que ponerse a la izquierda del menemismo con un moderado discurso.

El pueblo nos libre de que estos políticos vuelvan a tener el poder luego de los avances registrados desde el 2003.

lunes, 9 de enero de 2012

Naranja + Amarillo: hacerse los rulos



Los alineamientos hacia 2015, un caso local
La macabra, deportiva y sonriente foto Scioli/Macri cuando Cristina Fernández se encuentra en posoperatorio es solo una de los aprontes hacia 2015. Recambios en conducciones partidarias, reuniones secretas, convenios públicos, refritos de pronosticadores eternos del ajuste y fin del modelo, etc, etc, aventuran debates políticos, y políticas reales y concretas, cuya primer escala electoral se verá en 2013. Pero la realidad pasa ahora, y todos los debates relacionados con alineamientos electorales -sencillos, esperables en un sistema representativo- tienen una historia que condiciona su conformación y tiene un impacto a partir de ella.

Ayala en conserva
Me centraré en el nuevo alineamiento que opera entre Aída Ayala -intendenta de Resistencia- y Mauricio Macri, el de mayor impacto local por estos días. Impacto por su novedad política, por la relevancia del espacio institucional de la protagonista local y por el efecto que tendrá para las personas de carne y hueso.
Siempre supimos que Ayala representa ideas de corte conservador, algunas muestras de ello son su vinculación privilegiada con las huestes de José Ruiz Palacios -gobernador de la dictadura cívico-militar-, y su gestión privatista al frente de la ciudad -revalidada en las urnas, por cierto-.

Primera lección
Pero notable es que esa performance conservadora la lleve a abandonar -como pareciera- su plataforma de sostén electoral. De aquí extraigo una primera lección: la crisis de un partido político que estableció una pragmática construcción de tinte unipersonal que se niega a abandonar termina consumiéndolo por vía indirecta.
Aquella construcción -el Rozismo- que le permitió a Ayala encaramarse en el municipio, por sus propias limitaciones no puede mantenerse en pie con el sustrato político original porque, sencillamente, una sola persona lo conoce y tiene la habilidad para llevarlo adelante. Pero esa persona, Rozas, fracasó y su corte de necios no tienen ninguna capacidad para continuar. El Rozismo así se ha convertido en una gran máquina de impedir: que su partido tenga vida, que sus intendentes crezcan, ..., que Aída sea gobernadora (alguna virtud parece que tiene).

Saltando el alambrado, llevándose el tendal
Macri intenta tener una estructura nacional, una limitación para ser presidenciable.
Ni lerda ni perezosa, Ayala toma carrera para saltar. Visualizando que su futuro político está atado a un partido nacional sin futuro -por lo menos en el corto plazo- se recuesta por el necesitado Mauricio. Se desconoce el tamaño del tendal que se podrá llevar consigo, pero la lista probable es larga: intendentes, concejales, legisladores provinciales, dirigentes partidarios, funcionarios actuales de Jorge Capitanich y hasta un sector del Partido Socialista encabezado por su presidente de Concejo municipal.
(Al momento de redactarse el presente se difundieron unas declaraciones de Hermes Binner convocando a la UCR. Si son ciertas esas versiones y don Hermes se apura, Ayala tendría esa alternativa para evitar el enojo de sus aliados ucereistas)

Naranja más Amarillo. Y Resistencia ¿qué?
Celebro la coincidencia. Al final de cuentas se trata de un alineamiento coherente.
La pregunta que me hago es ¿que acontecerá en la política no partidaria, en la gestión? 
¿Tendremos una policía municipal sobre la base del reclutamiento de los peores cuadros de la provincial actual, tal la Metropolitana? ¿Destruiremos la educación pública con transferencia de recursos hacia la educación privada? ¿Se organizará algún cuerpo parapolicial para desalojar a vecinas y vecinos por la fuerza de los espacios públicos?  ¿Se establecerá una red de escuchas telefónicas para dirigentes sociales y políticos?
Creo que todo eso deberá esperar, Ayala deberá ganar en 2015 para reproducir el modelo Macri en la Provincia, por ahora sería “hacerse los rulos”.
De todas formas, entiendo que los próximos meses las visitas de dirigentes PRO se va a profundizar, y comenzarán a visitarnos funcionarios (gerentes) macristas que traerán sus geniales ideas privatistas (más que las de Ayala) a nuestro territorio. Esas ideas se convertirán en políticas de estado ayalistas que requerirán la presencia de consultorías y empresas macristas que serán jugosamente financiadas por el Gobierno de la Ciudad y el de Resistencia (o sea, porteños y resistencianos).
Seguramente no tendremos un gobierno municipal más conservador, pero sí más caro.